Cada día, millones de personas interactúan con sistemas de inteligencia artificial sin saberlo. En VigÍA trabajamos para garantizar que el derecho a la explicación algorítmica pase del plano normativo a la experiencia cotidiana de la ciudadanía.
Así como en otro tiempo aprendimos a leer palabras, hoy necesitamos aprender a leer algoritmos. El conflicto no reside en la tecnología, sino en la distancia entre lo que la tecnología hace y lo que la ciudadanía comprende.
Esta nueva alfabetización no exige convertir a todo el mundo en programador. Exige algo más profundo: que las personas puedan hacerse las preguntas correctas. ¿Qué información utilizó este sistema? ¿Podría estar equivocado? ¿Cómo puedo saber si es justo?
No hay transformación educativa posible sin los docentes. Proveemos recursos y acompañamiento para llevar la ética y la inteligencia artificial a las aulas de manera transversal.
El sello OpenWhy es un producto de alto valor que certifica que los sistemas de IA de una organización cumplen con los pilares del humanismo tecnológico. A diferencia de los sellos técnicos, evaluamos si el sistema es comprensible para las personas afectadas por él.
El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (EU AI Act) establece que los proveedores e implantadores tienen la obligación de garantizar un nivel suficiente de conocimientos en su personal.
Ofrecemos programas estructurados de alfabetización en IA responsable para empresas. Asegurar que los equipos entienden la tecnología que manejan no es solo cumplir con la ley, es construir una organización más resiliente donde el juicio humano actúa como garante de calidad.